Historia

Última actualización: 09-Feb-2016


Historia - Superintendencia de Competencia

La Superintendencia de Competencia nació en enero del año 2006, con la misión de promover y proteger la competencia, para incrementar la eficiencia económica y el bienestar del consumidor.

Los antecedentes de su surgimiento se remontan al año 1989, con la discusión en torno al establecimiento de una autoridad de competencia. Después de un proceso de debate y análisis de diferentes anteproyectos de normativa se aprobó la Ley de Competencia en el año 2004 y se estableció el período de un año para la creación de un ente encargado de su aplicación y de la supervisión constante del funcionamiento de los mercados, a fin de evitar perjuicios en detrimento del consumidor.

Es así que, con un presupuesto de US$ 1.37 millones y la colaboración de 24 empleados, nace la Superintendencia de Competencia.

En 2006, la institución organizó la primera "Semana de la Competencia" y, en este marco, el IV Foro Latinoamericano de Competencia. Este foro sólo se había realizado en Europa, por lo que El Salvador se convirtió en el primer país sede del evento.

En 2007, la Superintendencia de Competencia resolvió los primeros casos para proteger la competencia en los mercados, atendiendo exclusivamente a criterios técnicos, objetivos y legales. Algunos casos emblemáticos son en el sector eléctrico, de combustibles y televisión por cable.

Ese año también se desarrolló en El Salvador el Taller de Carteles de la Red Internacional de Competencia económica (ICN Cartel Workshop 2007), uno de los eventos de competencia de mayor importancia mundial.

Con la aplicación de la normativa durante su primer año de vigencia, la Superintendencia de Competencia identificó mejoras a la ley, que derivaron en reformas que permitieron mejorar el régimen sancionatorio.

En el año 2008, siguiendo las mejores prácticas internacionales, la institución se sometió al examen inter-pares de Derecho, Política y Ley de Competencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Esta evaluación fue realizada en el VI Foro Latinoamericano de Competencia, que ese año tuvo lugar en Panamá. Este examen permite identificar las fortalezas y las áreas de mejora de las legislaciones de competencia y evaluar su aplicación.

Ese mismo año, la Superintendencia publicó el libro "Los estancos, las prácticas monopólicas y las rentas del Estado en El Salvador". El libro, producto de dos años de investigación de los más reconocidos historiadores nacionales, narra la evolución del monopolio en El Salvador. La edición completa fue donada al entonces llamado Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA).

Paralelamente, en 2008, la Superintendencia investigó y sancionó prácticas anticompetitivas en el sector de harinas, siendo el primer caso en que se realizó un registro con prevención de allanamiento en las instalaciones de los agentes económicos investigados.

En 2009, actuando oportunamente, con claridad, y basándose en criterios técnicos, la Superintendencia de Competencia sancionó por primera vez un caso en licitaciones públicas multando a cuatro agencias de viajes por adoptar acuerdos anticompetitivos en licitaciones públicas. Este caso fue fruto de la capacitación y sensibilización que promueve la institución hacia las Unidades de Adquisición y Contratación de las diversas instituciones.

En los años 2009 y 2010 se fortaleció la cultura de competencia mediante el lanzamiento del manual básico "Aprendamos sobre competencia"; primero en versión impresa y, después en versión braille. Además, se lanzó la recopilación de  informes de estudios sectoriales sobre condiciones de competencia, que agrupa por sectores los doce estudios realizados a esa fecha.

La promoción de la competencia también implicó el acompañamiento al Ministerio de Economía en la negociación del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y la región centroamericana. Esta negociación culminó en 2010 con un instrumento que amplía los horizontes políticos, sociales, económicos y culturales de la región, y es el único con un capítulo de compromisos sustanciales en competencia con miras a la adopción de una norma regional y  la creación de una autoridad.

En febrero del año 2011, tras ocho meses sin titular propietario,  el licenciado Francisco Díaz Rodríguez toma las riendas de la institución liderando el trabajo de 39 funcionarios.

Como un hecho sin precedentes, la Superintendencia de Competencia emitió de oficio opinión sobre Ley de Medicamentos, impactando su discusión legislativa. También en 2011 la Superintendencia emitió opinión sobre licitación de generación de energía eléctrica, excluyendo generación en base a bunker y fuel oil.

Ese año, la Superintendencia de Competencia creó sus perfiles en redes sociales con miras a divulgar la cultura de competencia, transparentar la actividad institucional e interactuar con la ciudadanía con mayor inmediatez.   

En el año 2012, la entidad sancionó a la Sociedad Distribuidora de Azúcar y Derivados, S.A. de C.V. (DIZUCAR) por abuso de posición dominante al haber obstaculizado la entrada de competidores o a la expansión de los existentes. La sanción incluyó la multa de más de US$1 millón de dólares. Esta práctica anticompetitiva significó un daño a los consumidores salvadoreños quienes pagaron más de $12 millones de dólares al año de sobreprecio.

Otro hecho importante durante ese año fue la denegación de la solicitud de concentración económica presentada por Claro para la compra de Digicel. El Consejo Directivo de la Superintendencia de Competencia no autorizó la concentración tras concluir que tenía altas probabilidades de generar efectos adversos sobre la dinámica de la competencia y para el bienestar de los consumidores en los mercados de telefonía fija y móvil.

El 29 de octubre un cortocircuito produjo un incendio en las instalaciones, afectando a la mitad de éstas. El suceso obligó a suspender la atención al público por 15 días pero sin suspender la labor técnica de la institución.

Recuperándose de esta contingencia, el año 2013 fue un período de mayor dinamismo. Entre las acciones desarrolladas destacan el estudio sobre las condiciones de competencia del mercado de transporte aéreo de pasajeros y la recomendación de subastar la concesión para la explotación del espectro radioeléctrico destinado a la telefonía móvil entre operadores no relacionados con ningún otro operador móvil presente en el mercado.

Además, el lanzamiento del Centro de Documentación de la SC (CENDOC), único centro de documentación especializado en competencia en el país. A la fecha cuenta con un banco bibliográfico de más de 900 documentos tanto nacionales como internacionales sobre competencia.

En cuanto a la divulgación del quehacer institucional, se realizaron eventos especiales como el concurso de videos "Acción por la competencia", en el cual estudiantes universitarios y profesionales participaron en la creación de videos de divulgación sobre competencia.

Ese año, la Superintendencia de Competencia sancionó a Alba Petróleos  por no haber acatado el requisito de solicitar la autorización a la autoridad de competencia para la compra de ocho estaciones de servicio, tal como manda la Ley. Durante 2014, tras el cumplimiento de la sanción impuesta, el Consejo Directivo resolvió autorizar la solicitud de concentración por la compra de estas ocho estaciones.

En  2014, la Superintendencia de Competencia participa por primera vez en el Concurso de Abogacía de la Competencia organizado por el Banco Mundial y la Red Internacional de Competencia, recibiendo una Mención de Honor por el proyecto de apoyo y promoción de formulación de normas jurídicas que favorezcan la competencia, asegurando que estas introduzcan criterios de competencia.

Además, en este año, la Sala de lo Constitucional concedió el amparo solicitado por el Consejo Directivo por considerar violentado el derecho a la seguridad jurídica en la resolución dada por la Sala de lo Contencioso Administrativo en 2013, quien declarara ilegal la orden de allanamiento en el caso de las harineras.

Y rompiendo esquemas en materia de transparencia y participación ciudadana a escala global, la Superintendencia de Competencia lanzó en  diciembre de 2013 la primera aplicación digital en el mundo para la defensa de competencia, llamada "Casos en línea". El desarrollo de esta herramienta le valió a El Salvador resultar ganador en 2015 del Concurso de Abogacía de la Competencia del Banco Mundial y la Red Internacional de Competencia. En noviembre de 2015, la institución lanzó "AppSC", como una aplicación que aglutina tanto los casos recurridos en sede judicial como los estudios sobre condiciones de competencia generados.

Avalando la importancia de la institución y sus logros, el Gobierno Central fortaleció el presupuesto institucional. Para el año 2015 ascendió a $2.5 millones, teniendo un aumento de $488,360, destinado principalmente a la contratación de ocho profesionales en las áreas técnicas y para actividades de capacitación, dado que la región entera aún carece de estudios de grado o post grado en competencia.

En las últimas acciones antes de cumplir su primera década, la Superintendencia de Competencia sancionó en 2015 a cinco operadores de servicios de telefonía (Digicel, Telefónica, Compañía de Telecomunicaciones de El Salvador, Telecom Personal y Telemóvil El Salvador) al haberse comprobado que cada uno de ellos cometió abuso de posición dominante al resistirse a negociar una solicitud de interconexión, obstaculizando así la entrada de nuevos competidores o la expansión de los ya existentes.

Para culminar un buen año, la Superintendencia de Competencia realizó una amplia consulta pública de una nueva propuesta de reformas a la Ley de Competencia, en la que han participado diferentes sectores involucrados: gremiales empresariales, agentes económicos, académicos, líderes de opinión, instituciones gubernamentales y público en general.

La Superintendencia de Competencia continúa con paso firme rumbo a una economía de sana competencia que genere desarrollo económico incluyente y beneficio a los consumidores.